
MercadoLibre pide responder en menos de dos minutos. Si vendés solo, es imposible. Un agente se conecta a tu cuenta y lo hace por vos: contesta en segundos, a cualquier hora, con tus propias palabras.
Es gratis y toma menos de un minuto.
“Al responder rápido, no solo resolvés dudas, también generás confianza, acelerás la decisión de compra y aumentás tus posibilidades de vender más.”
MercadoLibre
Central de aprendizaje, “Mensajes preventa”. No lo decimos nosotros.
Las preguntas que se pierden no hacen ruido. Nadie te avisa que alguien preguntó a las tres de la mañana y compró en otro lado a las tres y diez.
El objetivo de 0 a 2 minutos es el que plantea MercadoLibre en su curso de Gestión Activa. Las descripciones de cada tramo son las que usa el ecosistema de vendedores para explicarlo.
Preguntan a las tres de la mañana, los domingos y los feriados. Ahí es donde se pierde la venta sin que te enteres.
Las 03:42 de un martes. Alguien pregunta. Vos dormís.
Lo decimos derecho, porque lo vas a preguntar igual.
Un programa que se conecta a tu cuenta con el botón oficial de MercadoLibre, con tu permiso, y que cortás cuando quieras. No hay nadie leyendo tus preguntas.
No inventa un estilo: lee las respuestas que ya diste y copia tu saludo, tu firma y el largo con el que escribís. Los datos los saca de tu ficha técnica y de tu catálogo en vivo.
Cuando la pregunta necesita algo que no está en tu cuenta, o cuando la respuesta no pasa uno de los nueve controles. Ahí te la pasa a vos. Nunca inventa un dato.
Tres frases cubren el 61% de lo que contestás todos los días. Ésas ya me las sé. Son unos 40 minutos por día que vuelven a ser tuyos.
Preguntan a las tres de la mañana, los domingos y los feriados. Ahí también contesto, en segundos, mientras el comprador todavía está mirando tu publicación y no la del de al lado.
Saco tu tono y tu firma de las respuestas que ya diste. Del otro lado no se nota la diferencia, y vos no llenaste un solo formulario.
En modo prueba no publico una sola respuesta. Mirás cómo hubiera contestado y decidís vos cuándo soltarme la mano.
Nueve controles antes de cada respuesta. Nunca doy datos de contacto ni prometo lo que no puedo cumplir.
Cuando conectás MercadoLibre, saco todo de tres lugares que ya existen. Vos no cargás un solo formulario.
MercadoLibre define hasta 108 atributos por categoría. Todos los que cargaste en tus publicaciones, los uso para contestar.
Stock por variante, precio, cuotas y envío los leo en el momento de responder. Nunca digo que hay stock si no hay.
Las preguntas que ya contestaste. De ahí saco tu tono, tu firma y las frases que venís repitiendo hace meses.
Cuatro preguntas reales de MercadoLibre, contestadas mientras el vendedor no estaba. Abajo de cada una, de dónde saqué el dato.




Gratis 7 días. No publico nada hasta que vos lo digas.
Miro tus preguntas reales y armo la respuesta que daría, pero no publico nada. Vos seguís contestando y comparás. Quedate ahí el tiempo que quieras.
Ninguna es mala. Cada una tiene un límite, y el límite es distinto en las tres.
Gratis y con la mejor respuesta posible, porque nadie conoce el producto como vos. El límite es el horario: dormís, comés, salís. Y las preguntas no.
Resuelve el volumen, pero no la madrugada ni el domingo, y arranca en varios cientos de miles de pesos por mes. Para el que vende solo, no cierra.
Es gratis y ya la tenés. Pero te sugiere y escribís igual: hay que abrir la app, leer, aceptar y mandar. Sigue dependiendo de que estés despierto.
La diferencia con el botón de MercadoLibre se dice en una línea: ése te sugiere y vos escribís igual. Yo contesto. Y si la pregunta no la puedo contestar bien, no invento: te la dejo a vos.
En MercadoLibre una respuesta no se edita ni se borra. Por eso cada una pasa por nueve controles antes de salir, y los que protegen tu cuenta no se pueden desactivar.
Dar datos de contacto es sanción directa. Esa respuesta no sale nunca.
La post-venta no la toco. Ésa la contestás vos, que sabés el caso.
Si una respuesta falla uno solo, no sale y te la paso a vos.
Si tenés gente contestando preguntas todo el día, seguramente ya usás otra cosa. Esto es para el otro 90%.
No hay nadie mirando las preguntas mientras vos armás los paquetes.
Entre un envío y otro, cuando te acordás. Y a veces te acordás tarde.
Conectás la cuenta y ya está andando. No hay curso ni manual.
Si algo no te gusta, lo cambiás vos desde el panel, en criollo.
Siete días para verme trabajar con tus preguntas reales. Si no te sirve, se apaga solo y no te cobramos nada.
Es gratis y toma menos de un minuto.
Al conectar, MercadoLibre te va a avisar que todavía no estamos certificados. Es verdad: recién arrancamos.
Por eso no publico nada hasta que vos lo decidas.
Te lo decimos derecho, porque lo vas a ver igual en la pantalla de MercadoLibre: el permiso que se otorga es de lectura y escritura. MercadoLibre no tiene permisos más chicos — no existe un “solo para preguntas”.
Sí podemos publicar respuestas: es lo que hace el producto. Lo que no hacemos, nunca, es tocar precios, stock, publicaciones ni ventas. Y no tenés que creernos: MercadoLibre registra todo lo que hace cada aplicación y lo ves desde tu propia cuenta, sin pasar por nosotros.
Nunca pedimos tu contraseña. La autorización es con el botón oficial de MercadoLibre y la cortás cuando querés.
Te lo adelantamos para que no te agarre de sorpresa. Vas a leer dos cosas:
1. “Crear, actualizar, pausar y/o eliminar publicaciones”. Ese es el texto fijo que MercadoLibre muestra para ese permiso, sin importar el nivel que la app pidió. Nosotros pedimos solo lectura: podemos leer el título y la ficha técnica de tus publicaciones, y nada más. No se puede cambiar ese cartel; es de MercadoLibre.
2. “Esta aplicación no está certificada por Mercado Libre”. Es cierto. La certificación es un programa al que se entra después de varios meses de funcionamiento, y recién arrancamos. Por eso empiezo sin publicar una sola respuesta: no te pedimos que confíes, te pedimos que mires.
El permiso de MercadoLibre incluye tu mail, teléfono, dirección y documento. No los guardamos. Lo único que se almacena es lo que necesito para contestar: tus publicaciones, tus preguntas anteriores y tu configuración.
Nunca vemos los datos de pago de nadie, ni los tuyos ni los de tus compradores.
No hace falta que confíes de entrada, y es a propósito. Arrancás en modo prueba: no publico una sola respuesta. Miro tus preguntas reales, armo lo que hubiera contestado y te lo muestro.
Mirá una semana. Si te convence, me das permiso de publicar. Si no, me desconectás y no pasó nada. La confianza la construimos con los hechos, no pidiéndotela por adelantado.
Sí, de dos formas: desde nuestro panel, o revocando el permiso directamente desde tu cuenta de MercadoLibre. En cualquiera de las dos, dejamos de acceder en el momento.
Los usamos solo para armar la respuesta y nada más. Según los términos de MercadoLibre, vos sos el responsable de esos datos y nosotros el encargado: solo podemos tratarlos siguiendo tus instrucciones. No los vendemos, no los usamos para publicidad y no los compartimos.
Por eso existe el modo prueba: arranco sin publicar una sola respuesta, y vos mirás qué hubiera contestado. Cuando estés cómodo pasás a borrador, donde vos apretás enviar. Recién después, si querés, va solo.
Es el riesgo que más nos ocupa. Una respuesta en MercadoLibre no se puede editar ni borrar, así que cada una pasa por nueve controles antes de salir: nunca doy datos de contacto, nunca propongo operar por fuera, nunca prometo una fecha de entrega y nunca afirmo algo que no esté en tu ficha. Esos controles no se pueden desactivar, ni siquiera si nos lo pedís.
No, y es a propósito. Si alguien ya te compró y tiene un problema, ésa la contestás vos. Yo ni la toco.
No. Conectás la cuenta desde el celular y en dos minutos está andando. No hay formulario en blanco, ni manual, ni curso. Si algo no te gusta, lo corregís escribiendo la respuesta como la dirías vos.
Los primeros 7 días son gratis y no pedimos tarjeta. Después es un abono mensual sin permanencia, que sale menos que una sola venta perdida por no contestar a tiempo.